Por: Ernesto A. Vázquez
Primeramente debemos definir la diferencia entre una Teleclase y una Vídeoclase. Si bien la primera es una transmisión televisiva de una clase por un profesor, (teleprofesor), en un horario programado, con un enfoque curricular y para un auditorio simultáneamente conectado, la segunda viene siendo un apoyo para el docente dentro de la misma clase. Su uso como recurso didáctico dependerá del profesor y de la participación dentro del proceso de enseñanza. A diferencia de la primera, la vídeoclase, no exige una proyección simultánea o lineal para poder llevar a cabo todas las funciones didácticas. Si bien ambas formas tiene en común su visión estructural y conceptual, las funciones de la mismas la determina el docente, y el uso dentro del proceso de enseñanza aprendizaje.
En las teleclases el papel conductor de la clase lo lleva el teleprofesor, y en el aula es apoyado por el profesor que físicamente existe con el grupo de estudiantes. Con la vídeoclase los papeles se invierten. Es el docente quién utiliza la vídeoclase para apoyar los contenidos que presenta en el aula.
La utilización de las nuevas tecnologías en el proceso docente educativo brindan herramientas para la mejora sistemática del proceso de enseñanza, siendo un poderoso instrumento en la formación online y a distancia. Socializar este modelo como medio didáctico para potenciar, estimular y activar el desarrollo del aprendizaje en nuestros estudiantes, sigue siendo, sin dudas, un reto en la formación del profesorado actual.
Veamos ahora algunas de la tipologías o características de las teleclases o vídeoclases.
Clase de exposición ilustrada.
La exposición de los contenidos fundamentales de la clase por parte del teleprofesor, con el apoyo de imágenes –filme y/o vídeos- y otros recursos como software, carteles animados , etcétera, caracterizan este tipo de clase. A medida que se va exponiendo un contenido, se van mostrando imágenes que sirvan de apoyo a este, lo que evitará largas disertaciones frente a cámara por parte del expositor. Resulta de gran utilidad realizar enumeraciones y/o resúmenes que refuercen las ideas esenciales de la exposición. Debe desarrollarse en un lenguaje coloquial para lograr una “adecuada comunicación” con los alumnos.
Clase lúdica.
Se caracteriza por prevalecer la ejecución de juegos variados, rondas infantiles, talleres de creación, dibujos animados, entre otros, para explicar un contenido o llevar un mensaje educativo. Propicia el desarrollo de la fantasía y la imaginación en los escolares. Muy utilizado en edades tempranas y primeros grados escolares para el rescate de tradiciones.
Clase de visita dirigida.
Consiste en la realización de un viaje imaginario con los alumnos, desde sus puestos de trabajo, a diferentes lugares como museo, zoológico, acuario, jardín botánico, campo cultivado, fábrica o industria, teatro, entre otras locaciones; que se considere de importancia para que el alumno objetivice los contenidos que está estudiando.
Clase de demostración.
Lo esencial radica en la realización de actividades experimentales donde se utilicen recursos de difícil acceso para la escuela o de determinado grado de peligrosidad y complejidad. La demostración debe ser acompañada de explicaciones breves y sencillas. Lo más importante es que el alumno vea lo que se esta haciendo, por lo que su realización debe ser bien enfocada por la cámara. Este tipo de teleclase da la posibilidad de que todos los alumnos observen la actividad como si estuvieran sentados en la primera fila, aspecto este que no siempre se logra en un grupo numeroso.
Clase de presentación.
En un grupo de especialista o alumnos previamente preparados, no más de cuatro, bajo la conducción del maestro como moderador, disertan sobre un grupo (panel). La presentación de los panelistas será breve y estará apoyada por imágenes relativa al tema que se expone. El moderador debe estar al tanto de todas las intervenciones para evitar que algún panelista se desvié del objetivo trazado.
Clase de dramatización o representación.
La representación de situaciones de la vida cuyo nivel de complejidad o distancia en el tiempo requiera de recursos y técnicas especializadas, constituye el centro de este tipo de presentación. Puede utilizarse como alternativa fragmentos de una película, obra de teatro, vídeo, etcétera. Sirve de base para la reflexión y debate posterior, de modos de actuación de los personajes, análisis de épocas, hechos históricos.
Clase de entrevista.
Este tipo de teleclase resulta muy interesante siempre que el entrevistado sea una persona que conozca del tema a tratar y que pueda ofrecer información al contenido que se quiere llevar al alumno. Resulta imprescindible que las preguntas que se formulen estén orientadas hacia el logro de los objetivos propuestos y se acerquen a las que haría el teleespectador -alumno- si este fuera quien las realizara. El entrevistador tendrá muy en cuenta su papel, por lo que no participará en las respuestas de las preguntas que formule.
Es importante destacar que muchos docentes utilizan más de una forma para organizar sus encuentros didácticos, ya sea con estudiantes o profesores, a distancia o presencial.
Lo importante será la utilización de modelos innovadores que permitan desarrollar el proceso de enseñanza aprendizaje, dotando de estímulos para la creatividad y el desarrollo del conocimiento.
Las herramientas audiovisuales nos permiten contribuir al desarrollo de la capacidad de escucha y observación, proporcionan experiencias de discusión y debate, y sobre todo, nos permiten que el conocimiento y el saber lleguen a todos nuestros rincones.
HTML Website Builder